Tuesday, February 2, 2016

Las cosas de cada día - ¿Dónde está tu Dios?

Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?” (Salmo 42:3)

¿Les hago una confesión?  Muchas veces cuando yo estoy orando por varias peticiones a la misma  vez y una de ellas es “súper, súper importante, grande, y difícil”, trato de prestar atención a otras peticiones más sencillas. Entonces cuando veo que esas otras peticiones se van resolviendo, me consuelo pensando que de la misma forma que “me escucharon” con esas otras peticiones, así sucederá con la petición “súper, súper importante, grande y difícil”. Pero hay temporadas en las que hasta las peticiones sencillas se complican en vez de resolverse y lo que escucha el alma es una voz que dice “¿Dónde está tu Dios”. 

Otras veces basta con tomar el teléfono móvil o leer el periódico y ver gente con situaciones similares a la tuya que terminaron con un final diferente al que anhelas y otra vez se escucha la voz que dice: “¿Dónde está tu Dios?”. Quizás has escuchado la voz al salir del tribunal; en el pasillo de un hospital; cuando abriste el sobre con la demanda judicial; al salir de una reunión de la escuela de tu hijo(a); frente a un féretro; al entregar  las llaves de tu negocio; al concluir esa llamada telefónica; al ver pasar el tiempo; al terminar una relación…”¿Dónde está tu Dios?”. El salmista vivía una temporada en la que escuchaba esa voz cada día. 

Al final del salmo todavía el salmista está en el proceso de decirle a su alma “¿Por qué te abates alma mía y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios…”. Pero mientras tanto hay unas verdades que lo sostienen.

De día El Señor me envía su amor” (ver 8a, DHH)

Esa palabra “envía” se refiere a una orden, denota autoridad. El Señor ha dado la orden para que cada día recibamos su amorAsí que en medio de temporadas que nos gritan cada día “¿Dónde está tu Dios”, no dejamos de creer que Dios está enviando su amor cada díaNO NOS VA A FALTAR EL AMOR DE DIOSMuchos se preguntarán, ¿pero cómo se ve Samor? Dice Juan 1:17 “pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo”.  Veo Su amor cuando veo a Jesús. Veo Su amor cuando veo la Cruz.

Y de noche no cesa mi canto ni mi oración al Dios de mi vida” (ver 8b, DHH)

El salmista ora y canta. Tal vez oraba cantando o cantaba orando, eso no lo sabemos, pero no cesa de hacerlo. Y es una expresión de fe porque la dirige al “Dios de su vida”. Y en temporadas que nos gritan: “¿Dónde está tu Dios” no hay una fuente de consuelo más poderosa que recordar que somos del SeñorSomos hechura suya (Efesios 2:10).  Y Dios no abandonará la obra de Sus manos (Salmo 138:8). El que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús (Filipenses 1:6). 

“¿Por qué te abates alma mía y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios…El ha enviado Su amor y mi vida es suya

Wednesday, January 27, 2016

Las cosas de cada día - "La música de fondo del alma"

Ella y yo después de la tormenta de nieve

Oh Señor, ¿hasta cuándo te olvidarás de mí? ¿Será para siempre? ¿Hasta cuándo mirarás hacia otro lado?  ¿Hasta cuándo tendré que luchar con angustia en mi alma, con tristeza en mi corazón día tras día? ¿Hasta cuándo mi enemigo seguirá dominándome? Vuélvete hacia mí y contéstame, ¡oh Señor, mi Dios!  Devuélvele el brillo a mis ojos…” (Salmo 13:1-3) 


En días recientes vivimos nuestro primer evento grande de nieve desde que nos mudamos a los Estados Unidos. En anticipación al evento mi niña no dejaba de preguntarme "¿Mamá, cuándo va a comenzar a nevar?" Y luego que comenzó a nevar y pasó 1 hora, 4 horas, 12 horas, 20 horas, 24 horas, 30 horas…ella no dejaba de preguntar "¿hasta cuándo va a nevar?". ¿Hasta cuándo? es una pregunta que nos hacemos a menudo. Y a diferencia de la tormenta de nieve no hay una aplicación en el teléfono móvil que pronostique el final de otras tormentas de la vida.

El salmista también preguntó hasta cuándo. Hasta cuándo te olvidarás. Hasta cuándo mirarás hacia otro lado. Hasta cuándo tendré que luchar con angustia en mi alma. Hasta cuándo mi enemigo seguirá dominándome. Tal parece que era su música de fondo,  su conversación interna cada día. Y es que a veces nosotros somos nuestros peores consejeros. Es un asunto de cada día decidir qué "música de fondo" escuchar. Es un asunto de cada día "predicarle al alma" en lugar de añadirle tristezas y angustias.
 

En medio de su situación el salmista no dejó de orar. Y le pidió a Dios que le devolviera el brillo a sus ojos. Otra versión dice "alumbra mis ojos para que no duerma de muerte". Hay una gran enseñanza aquí. Porque el salmista parece haber entendido que aunque sus sentimientos eran reales, aunque su angustia era real, su tristeza era real...no necesariamente su percepción de la realidad era la realidad. El podía sentir que Dios se había olvidado, pero la realidad es lo que la Biblia dice: "¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti." (Isaías 49:15). El podía  sentir que Dios le había dado la espalda, pero la realidad es lo que la Biblia dice: "Porque El no ha despreciado ni aborrecido la aflicción del angustiado, ni le ha escondido su rostro; sino que cuando clamó al Señor, lo escuchó." (Salmo 22:24).

Así debemos ver las cosas cada día. Las emociones y los sentimientos pueden ser muy reales. Y hay sanidad en reconocer esos sentimientos y emociones.  Podemos validar nuestro "derecho humano" de experimentarlos. Pero no siempre podemos concluir que nuestra percepción de la realidad es la realidad. Tenemos que validar como autoridad y fuente confiable lo que la Palabra de Dios dice de nuestra realidad.

El salmista termina este salmo con una expresión de alabanza:
"Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación. Cantaré al Señor porque me ha colmado de bienes" (Salmo 13:5-6)

Esta expresión habla de la salvación del Señor. El famoso predicador del siglo 19, Charles Spurgeon, predicó un sermón de este salmo y decía que aún cuando parece que Dios ha escondido su rostro, no dudemos que ese rostro es un rostro de amor. Yo añado que la salvación nos recuerda que ya hemos visto Su rostro de amor en el rostro de Jesús.

Becky

All rights reserved. Rebecca Parrilla, January/2016.

Thursday, January 14, 2016

"Steady State" del alma

Así se ve enero en el frío


"Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien"  (Salmo 116:7)

Tuve un "flashback" de mis clases de química e ingeniería. En química hay algo que se conoce como "steady state". En términos sencillos es una situación en donde todas las propiedades de un sistema son constantes, la razón de cambio es cero. No puede haber acumulación de energía, masa, etc. El "rate" de flujo en el sistema en ese estado también es constante.

Bueno, todo esto para decir que la mente y el corazón no siempre están  en "steady state". Un aumento en "flujo" de ansiedad por la anticipación de mis "scans" de seguimiento en estos pasados días; y otro aumento en "flujo" de noticias tristes porque seguí en las redes sociales el deterioro rápido y eventual deceso de otra paciente de cáncer con la que me identificaba plenamente, me dejaron una acumulación de tristeza y ansiedad.

Para volver al "steady state" del alma hay que deshacerse de esa acumulación indeseada con el "flujo"  constante de la Palabra de Dios. Hay tres aseveraciones que intento recordar cada día.

1. Mi mayor problema ya está resuelto. Tengo un Salvador. Dios me ama.

"Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" Marcos 8:36

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." Romanos 5:8

2. Dios tiene planes y propósitos. No siempre los puedo entender pero siempre puedo confiar en Su fidelidad.

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." (Isaías 55:8-9)

"El Señor cumplirá su propósito en mí; eterna, oh Señor, es tu misericordia; no abandones las obras de tus manos." (Salmo 138:8)

"...sin embargo, respecto a la promesa de Dios, Abraham no titubeó con incredulidad, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, y estando plenamente convencido de que lo que Dios había prometido, poderoso era también para cumplirlo" (Romanos 4:20-21)

3. El dará gracia para cada momento. Su gracia es suficiente.

"Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna." (Hebreos 4:16)

"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo." (2 Corintios 12:9)


Siempre hay algo que atenta contra el reposo del alma. Siempre hay algo que quiere afectar el "steady state". Pero qué bueno es recordar y meditar en la Palabra de Dios. Hoy puedo decir con confianza:  "Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien".

 
En la cita de mis "scans".

Ah...tuve buenas noticias en mis "scans". Sigo respondiendo muy bien al tratamiento, he tenido una mejora significativa en la metástasis del hígado. Dando gracias al Señor por lo que ha hecho y reposando en El.


Becky


All rights reserved. Rebecca Parrilla, January/2016.

Wednesday, December 30, 2015

Cerrando el 2015 (Con el Alma Anclada)...


Aunque me encanta la temporada navideña tengo que reconocer que a medida que se ha ido acercando el final del 2015 he sentido menos entusiasmo. Llevo días tratando de identificar la razón y creo que la encontré. Me gusta el "sentido de logro". Esa sensación de que completé un proyecto, una tarea, un asunto pendiente. Pero el cierre del 2015 no coincide con el cierre de muchos "asuntos pendientes".  Cuando llegue el 1ro de enero del 2016 todavía habrá un tratamiento de cáncer pendiente. Todavía mi hijo tendrá una condición pulmonar que requiere tomar decisiones con respecto a su tratamiento en los próximos meses. Si mi esperanza está solamente en una fecha, si mi esperanza está solamente en un año nuevo estoy perdida. Quizás muchos de ustedes pueden identificarse con ésto. 

Pero dice Hebreos 6:17-20:
"Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor"

Este capítulo del libro de Hebreos explica que cuando Dios le dio a Abraham la promesa en Génesis 22 de que en su simiente serían benditas todas las naciones de la tierra no sólo le dio la promesa (que hubiera sido suficiente)  sino que lo hizo bajo juramento. Dios puso su propia palabra como garantía, como el colateral de un préstamo asegurado. Como Dios no miente, ni puede negarse a sí mismo, significa que esa promesa era segura. 

Estos versículos del 17-20 dicen que nosotros somos herederos de esa promesa (por medio del evangelio). Saber que tenemos Su promesa y además, la garantía de Su palabra es nuestra mayor fuente de esperanza y consuelo. Dios no tiene por qué hacerlo pero ha decidido hacerlo para que no vivamos en desesperanza e incertidumbre. Para que no nos quepa la menor duda. Dios está interesado en que sepamos cuál es la verdadera fuente de consuelo y esperanza.

La esperanza de que Dios cumplirá sus promesas es tan segura que el autor la comparó con un ancla. Un ancla es más útil cuando hay tempestad. Nuestra esperanza es más útil cuando la vida es difícil. Nuestra esperanza es más necesaria cuando hay muchos "asuntos pendientes". Nuestra ancla no está asegurada en la arena del fondo del mar. Nuestra ancla está asegurada en la misma presencia de Dios, en el cielo. Está asegurada en Cristo.  Así como se encarnó, murió y resucitó para cumplir las Escrituras, cumplirá todas sus promesas. 

El cumplirá Su propósito en nosotros. El regresará otra vez. El estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. El nos va a sostener con Su gracia. El será nuestro abogado ante el Padre cuando pequemos. El guardará nuestros corazones con Su paz que sobrepasa todo entendimiento. El nos consolará en todas nuestras tribulaciones. El nos fortalecerá con su poder. Un día Él cumplirá toda justicia, enjugará toda lágrima y redimirá toda pérdida. Es Su promesa y Su palabra.

Quizás este 2015 termina con muchos asuntos pendientes. Pero que al recibir el año nuevo nuestra alma esté anclada no a una fecha o a una esperanza ilusoria, sino a Aquél que nos abrió el camino y está sentado a la diestra de Dios.

Feliz Año Nuevo. Gracias por seguir aquí. 

Becky


All rights reserved. Rebecca Parrilla, December/2015

Tuesday, December 15, 2015

Reflexiones de Navidad - No necesito una explicación


Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios.” (Lucas 1: 34-37)

Esta semana tuve cita para discutir los resultados de las pruebas genéticas sugeridas por mi oncóloga. Fui recomendada porque “soy muy joven para tener cáncer”; para incluirme en unos registros nacionales porque todavía no hay mucha información acerca de mutaciones específicas para mujeres hispanas aunque lamentablemente hay mucha incidencia de cáncer;  y porque le estuvo curioso que tuviera un hijo con un síndrome genético.

La persona que discutió conmigo los resultados me dijo: “La buena noticia es que no detectamos alguna mutación.   La mala noticia es que no tengo una explicación para que tú, con 39 años, tengas cáncer de seno metastásico”.  Y yo le dije: “Yo estoy contenta, yo no necesito una explicación”. Yo misma no podía creer lo que acababa de decir porque a mí me encantan las explicaciones, y si son científicas me encantan aún más.  Pero yo sé que este cáncer era parte del plan y que el Dios soberano siempre ha estado y estará en control de mi vida. El vio la primera célula cáncerosa de mi cuerpo. Ese día Dios no estaba distraído u ocupado en otra cosa. El vió la primera célula que migró y se alojó en mi hígado. Y en el momento que eso sucedió Dios no estaba de “break”. Pero también El vió mi embrión como dice el Salmo 139 y en su libro escribió todas aquellas cosas que fueron formadas, todas las etapas de mi vida, sin faltar una de  ellas. Yo no necesito una explicación.

El mensaje de la Navidad no tiene que ver con explicaciones. El mensaje de la Navidad es que NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS. No hay explicación para que el Espíritu Santo venga sobre una virgen y que nazca un bebé que sea Hijo de Dios. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que Dios se volviera 100% humano sin dejar de ser 100% Dios. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que siendo en forma de Dios, no estimara el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse y decidiera tomar nuestro lugar en una cruz siendo nosotros rebeldes y estando muertos en nuestros delitos y pecados. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que en un año de noticias amargas el amor por la Cruz de Cristo y la esperanza del cielo sean más dulces que nunca. Pero es posible porque nada hay imposible para Dios.

El mensaje de la Navidad no tiene que ver con explicaciones, el mensaje de la Navidad es que nada hay imposible para Dios. Que en esta Navidad en vez de explicaciones podamos celebrar al Dios de lo imposible.

 

Becky


All rights reserved. Rebecca Parrilla, December/2015.

Wednesday, November 4, 2015

Serie - Nuevos Significados - Mis Sueños


Photo by: Omayra Ortiz
 

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Yo fui de las que cometí el error de buscar en "Google" las estadísticas de mi tipo de cáncer "Stage 4". La mayoría de los datos (muchos de ellos no están actualizados) sólo hablan de un período de 2 a 5 años. Todo mi esquema mental se rompió en pedacitos. Fue como dejar caer una bola gigante de cristal desde la azotea de un edificio.

No pasó mucho tiempo cuando entendí que yo tenía que seguir soñando. Esa es la vida de fe. Me di cuenta que los postulados más importantes de mi vida con respecto al futuro permanecieron intactos con este diagnóstico: yo creo en un Dios soberano, la vida es una asignación temporal, y por medio de Cristo tengo vida eterna. Así que mi gran lucha en este tiempo no ha sido volver a soñar, mi problema ha sido identificar qué soñar de ahora en adelante.

La sociedad más o menos dicta lo que la gente de mi edad (casi 40 años) sueña. Se supone que sueñe con levantar una familia, posicionarme en el mundo laboral, acumular bienes y así garantizar el futuro, etc. No hay algo malo en esas cosas, pero si Dios me concede vida, si me regala "x" años de vida...¿sólo para estas cosas voy a vivir?, ¿sólo ésto voy a soñar? Así que este proceso, y escribo estas líneas llorando, lo que ha provocado es un sentido de urgencia, un sentido de mayor responsabilidad por el uso del tiempo y por lo que sueño.

Leí el libro de A.W. Tozer, Man: The Dwelling Place of God. Tozer presenta un método para juzgar o probar una enseñanza nueva, un hábito, o una experiencia espiritual. El dice que debemos preguntarnos cómo afecta nuestra actitud y relación hacia los siguientes 7 puntos: Dios, Jesús, las Escrituras, nosotros mismos, otros creyentes, el mundo, el pecado.
 
Me parece un buen criterio para probar lo que debo soñar o aspirar. ¿Será Dios más engradecido por medio de mis sueños? ¿Lo amaré más? ¿Lo hará más Santo y sublime delante de mis ojos? ¿Este sueño hará que Cristo sea indispensable? ¿Este sueño está aprobado por las Escrituras? ¿Aumentará mi amor y dependencia por las Escrituras? ¿Mis sueños se tratan sólo de mí o entronan a Cristo? ¿Se trata de mi auto gratificación? ¿Mis sueños me convertirán en una persona más generosa y compasiva? ¿Por medio de mis sueños amaré más y mejor? ¿Mis sueños me harán más afin a las cosas y la forma de vida de este mundo? ¿Por medio de mis sueños la santidad será más atractiva y el pecado más intolerable?

Dice el Salmo 90:12 "Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría."  Claro que hay que soñar, pero no se trata de soñar cualquier cosa...
 
 
Photo by: Becky...Me encanta el otoño//I'm loving the fall!
 
 Mi Vida
Plan de Vuelo/33DC/BP
 "Mi vida, mis sueños y todas mis ilusiones
Mi pasado, mi presente y el mañana
Lo que he obtenido y lo que he de alcanzar
Todo, he decidido entregarlo a ti Señor
Para que seas dirigiendo tú mi vida
Pues todo es tuyo y de lo que me has regalado te daré..."


 Becky
 
All rights reserved. Rebecca Parrilla, Noviembre/2015.

Free Translation - New Meanings - My dreams


I admit it. I made a mistake. I made a “Google” search about the statistics of metastatic breast cancer. Most of the data (which in some websites is pretty outdated) talked about a 2-5 years period. My whole mindset was shattered. Imagine dropping a giant glass ball from the top of a building.

But then I realized that I needed to go on and keep dreaming. That is the life of faith. I realized that the most important beliefs regarding my life and the future remained intact with this diagnosis: I believe in a sovereign God, life is a temporary assignment, and there is eternal life through Christ. So my dilemma has not been about whether or not to dream again, but what to dream from now on.

Culture dictates what people my age (almost 40 years old) should dream. The expectations are to raise a family, to climb up the career ladder, and to somehow safeguard the future. There is nothing wrong with those things, but if God gives me life, if He grants me “x” additional years of life…should I live only for those things? Is this all? So, through this process, and I’m crying while I’m writing this, I have developed a sense of urgency, a greater sense of responsibility for the use of my time and for the dreams I’m pursuing.

I read the book A.W. Tozer, Man: The Dwelling Place of God. Tozer provides a method to test a new doctrine, a new habit, or a spiritual experience. He proposes to ask ourselves how has it affected our attitude toward and our relation to God, Christ, the Holy Scriptures, self, other Christians, the world and sin.

What an excellent tool! Is God more magnified through my dreams? Will I love God more? Will my dream cause Him to be more wonderful and Holy before my eyes? Does this dream make Christ indispensable?  Is my dream approved by the Scriptures? What does my dream do to my love for and dependence on the Scriptures? Will Christ be exalted through this dream or it is all about me? Is this about my self-satisfaction? Will I become a more generous and compassionate person? Will I be able to love more and better through this? Are my dreams promoting fellowship with the world and the things that are in the world? Does my dream make holiness more attractive and sin more intolerable?

Psalm 90:12 says, "Teach us to number our days that we may gain a heart of wisdom." Of course the life of faith is about dreaming, but it is not about dreaming any dream...

 
Becky

All rights reserved. Rebecca Parrilla, November/2015